Nunca se es demasiado bueno

Algo no va bien en ti, así que de alguna manera tienes que (repito: tienes que) compensar todo el daño que haces a los demás (de ti ya no hablamos porque tú te importas muy poco).

Así que tu única opción para enmendar todo el sufrimiento que tú has decidido causar (sí, decidido, porque todos sabemos que sufrir un trastorno mental es algo que se puede escoger), debes ser (sustituible por un “tienes que”) una buena persona.

Ahora bien: ¿qué es ser una “buena persona”? Lo más importante a tener en cuenta es que ser bueno no significa lo mismo para ti o para los demás, porque sencillamente túnecesitas ser más bueno que el resto. En otras palabras, los demás pueden cometer errores, herir, causar problemas, ser deshonestos, etc., mientras que tú no puedes permitirte ningún desliz porque eso denotaría que no eres válido (y no nos olvidemos que por el mero hecho de padecer un trastorno mental, no eres válido, así que la cosa se complica).

Resumiendo, para que tú puedas sentirte un poco mejor por tu condición y sientas que eres digno de aprecio, deberías no mentir jamás, explicar todas las cosas “malas” que haces (si pudiera metería trescientas comillas en ese “malas”, aunque a ti te parezca que todas sobran), apechugar con todas las situaciones complicadas, embarazosas o peligrosas que vayan apareciendo en tu camino sin quejarte (porque la queja denota flaqueza y en tu caso es sinónimo de ser mala persona), pensar siempre (siempre, siempre) primero en los demás y no en ti, hacer cosas que no quieres (pero que debes hacer porque ya bastante tienen los demás con aguantarte, pobres), y un largo etcétera.

Solamente si mantienes eso a rajatabla (y eso cansa, pero de alguna manera lo mereces), podrás sentirte bien contigo mismo y ser digno. Pero: si cometes un pequeño error, si alguna vez no miras por los demás, todo tu trabajo se irá al traste, porque ya no podrás considerarte buena persona. Recordemos que los demás sí pueden, porque ellos no tienen un filtro que sólo registra cosas malas y que tira por tierra todas esas cosas buenas que hacen al primer error, pero tú sí lo tienes.

Siendo “buena persona” vas a conseguir muchas ventajas: que los demás abusen de ti, te utilicen, te ninguneen o te tomen por el pito del sereno. Que todo lo que hagas nunca sea suficiente. Que te sientas mal a la mínima por alguna cosa absurda que ni siquiera perciben los demás. Que tu vida gire en torno al resto del mundo, obviándote a ti, y por lo tanto, te sientas mal contigo mismo permanentemente.

Nunca se es demasiado bueno, así que tendrás que esforzarte por ello cada vez más, y no olvides que siempre habrá alguien a quien no puedas agradar: a ti mismo.